
“En la isla de Gran Canaria se experimentó movimiento del mar y los habitadores de su principal ciudad estuvieron viendo desde los balcones y cercanías de la marina esta repentina hinchazón de las aguas en la misma hora y con el mismo asombro, y mucho más cuando vieron que, retiradas ocho o diez minutos, volvieron con mayor impulso sobre los no tocados límites en la antecedente invasión, repitiéndose hasta tres veces en aquella isla esta gran novedad, pero sin más estrago ni otra circunstancia digna de notarse, y sólo en el Puerto principal de esta isla, nombrado el Puerto de la Luz, distante una corta legua de la ciudad, se vio entrar el mar e inundar la ermita que allí había de Nuestra Señora de la Luz, y habiéndose retirado como a un tiro de pistola dentro de su antiguo límite, descubrió el casco de un navío de cuyo naufragio no hay memoria, y dejó la ermita llena de pescado”.
Curioso texto sobre una catástrofe de dimensión Europea. El único daño material que sufrió Canarias fue la destrucción de la provisión de sal de unas salinas de Fuerteventura, cuyo dueño quedó arruinado por la subida del nivel del mar.
1 comentarios:
La iglesia llena de "pescado",... Simón Pedro el "pescador",... los panes y los "peces",... Seguro que más de uno en la santa, católica y apostólica iglesia romana aprovechó la coyuntura y dijo:
¡Milagro, obra divina!
Je,je,je...
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